La importancia de la iluminación en invernaderos para los cultivos hortícolas en Euskadi

Iluminación en invernadero en Euskadi: cómo mejorar productividad y eficiencia energética

Reflexiones tras la jornada sobre modernización hortícola: la luz como factor clave de rentabilidad. Descubre cómo optimizar la iluminación en invernadero en Euskadi para mejorar productividad, calidad y eficiencia energética. Incluye ayudas del EVE.

Iluminación LED en invernadero de tomate en Euskadi

La iluminación es uno de los factores más determinantes en la producción hortícola en invernadero. Aunque a menudo se asocia principalmente con la temperatura o el riego, la luz —tanto en cantidad como en calidad y duración— es clave para la fotosíntesis, el crecimiento vegetal y la calidad final del producto. En zonas como Euskadi, donde la radiación natural varía considerablemente según la estación y predominan los días nublados en otoño e invierno, la gestión de la iluminación se convierte en un elemento estratégico para garantizar producciones estables y eficientes.

Precisamente este tema fue uno de los ejes abordados en la jornada “Estrategias de control y rentabilidad en la modernización de la horticultura”, organizada por Lursail, en la que participó GARAIA. Durante el encuentro se puso de manifiesto la importancia de optimizar el uso de la luz —natural y suplementaria— como palanca para mejorar la productividad, la calidad y la rentabilidad de los cultivos en invernadero. A raíz de ese debate y del interés generado entre productores, compartimos en este artículo algunas claves técnicas y estratégicas sobre iluminación en la horticultura vasca.


La luz es la fuente de energía que permite a las plantas realizar la fotosíntesis. Una radiación insuficiente se traduce en menor crecimiento, ciclos más largos y reducción del rendimiento. Además, la luz influye en:

  • El desarrollo vegetativo y el tamaño de hoja
  • La floración y el cuajado en cultivos como el tomate
  • El contenido en azúcares y compuestos de calidad
  • La uniformidad del cultivo

En invernaderos, la estructura y los materiales de cubierta pueden reducir parte de la radiación incidente, por lo que una correcta gestión del diseño y del mantenimiento de la cubierta es ya un primer paso para optimizar la entrada de luz.

Durante los meses de menor radiación solar, la iluminación artificial suplementaria se convierte en una herramienta clave para:

  • Mantener la tasa de crecimiento
  • Evitar alargamientos excesivos o debilitamiento vegetal
  • Asegurar la homogeneidad del producto
  • Reducir la variabilidad entre campañas

El uso de tecnología LED específica para horticultura permite ajustar el espectro de luz y mejorar la eficiencia energética respecto a sistemas tradicionales. En Euskadi, donde la limitación lumínica es estacional pero recurrente, la suplementación puede marcar la diferencia en cultivos destinados a IV gama o en producciones que requieren regularidad de suministro.

La modernización de la iluminación en invernadero debe ir acompañada de una estrategia energética coherente. En este sentido, el Ente Vasco de la Energía (EVE) dispone de programas de ayudas para la instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico y acumuladores, dirigidos a empresas y explotaciones agrarias. Estas ayudas permiten reducir significativamente la inversión inicial en paneles solares y baterías de almacenamiento, facilitando la integración de energías renovables en explotaciones hortícolas.

La combinación de iluminación LED eficiente + autoconsumo solar + almacenamiento energético abre una oportunidad real para reducir costes energéticos y mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos. Para explotaciones con consumo elevado en invierno, el diseño energético

No se trata únicamente de instalar más potencia lumínica, sino de gestionar correctamente:

  • La intensidad de luz en función del cultivo
  • La duración del fotoperiodo
  • La integración con el control climático
  • El equilibrio entre inversión y retorno

La iluminación debe entenderse como una variable más del sistema productivo, junto al riego, la fertilización y la temperatura. Una estrategia bien planificada permite mejorar el rendimiento sin comprometer la eficiencia energética.

ilustracion

Para productores de Euskadi que estén valorando modernizar su sistema de iluminación, se recomienda:

  • Analizar la radiación disponible en invierno
  • Evaluar la uniformidad de distribución de la luz
  • Priorizar luminarias LED de alta eficiencia
  • Estudiar ayudas del EVE antes de invertir
  • Integrar la iluminación con la estrategia energética global

En el contexto del País Vasco, donde la limitación lumínica estacional es una realidad, la correcta gestión de la iluminación en invernadero se convierte en un elemento determinante para garantizar productividad, calidad y rentabilidad.

La modernización tecnológica, apoyada por soluciones LED eficientes y programas de ayudas como los del EVE para autoconsumo solar, permite avanzar hacia un modelo hortícola más competitivo, sostenible y resiliente.

Desde GARAIA, seguimos participando en espacios de reflexión y colaboración como la jornada organizada por Lursail, convencidos de que compartir conocimiento y experiencias es clave para impulsar la innovación y la eficiencia energética en la horticultura de Euskadi.

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