En el marco del proyecto LIFE-ACCLIMATE, GARAIA hemos completado con éxito, junto a nuestros socios de Alerion, la primera misión con dron en nuestro invernadero piloto de Bakio. Esta actuación marca un nuevo hito en nuestra estrategia de innovación aplicada al sector hortícola vasco, incorporando tecnologías avanzadas de captura y análisis de datos en condiciones reales de cultivo.
Captura de imágenes térmicas en tomate
Durante la misión, el dron sobrevoló el emparrillado del invernadero para realizar la captura de imágenes térmicas de los cultivos de tomate. Esta tecnología permite registrar variaciones de temperatura en la superficie vegetal, generando información clave sobre el estado fisiológico de las plantas.
El análisis térmico facilita la detección temprana de:
- Estrés hídrico
- Desajustes en la fertirrigación
- Problemas de ventilación o climatización
- Diferencias de desarrollo dentro del invernadero
Se trata de una herramienta no invasiva que complementa los sensores instalados en campo y aporta una visión global del cultivo.
Seguimiento continuo a lo largo del ciclo
Las misiones con dron se repetirán de forma periódica durante todo el ciclo de desarrollo del tomate. Este seguimiento continuo permitirá construir una base de datos evolutiva, comparando mapas térmicos en distintas fases fenológicas y mejorando la interpretación agronómica.
El objetivo es avanzar hacia una toma de decisiones basada en datos, optimizando:
- La gestión de la fertirrigación
- El control climático del invernadero
- La eficiencia en el uso de recursos
- La homogeneidad productiva
Innovación aplicada en el territorio
El piloto de Bakio se consolida así como un espacio de experimentación real donde combinamos conocimiento agronómico, tecnología digital y colaboración empresarial. La integración de drones en invernadero representa un paso más hacia una horticultura más eficiente, sostenible y resiliente frente a los retos climáticos.
Desde GARAIA seguimos apostando por la digitalización del primer eslabón de la cadena de valor, demostrando que la innovación no es un concepto abstracto, sino una herramienta concreta al servicio de nuestros productores.
Porque el futuro de la agricultura pasa por combinar conocimiento agronómico, tecnología y compromiso con la sostenibilidad.
